miércoles, marzo 16, 2016

Sistema de Creencias

REFLEXIONAR SOBRE LAS CREENCIAS:. 
LO QUE CREEMOS DE NOSOTROS Y NO ES VERDAD”



Sólo estamos a una creencia de distancia de nuestro mayor amor, de nuestra más profunda curación y de los mayores milagros”          - 
 
¿QUÉ SON LAS CREENCIAS?

Son pensamientos que juzgamos como verdad y que experimentamos como ciertos en nuestra vida y contienen todo el poder que necesitamos para crear lo que queramos.

Son la brújula y los mapas que nos guían hacia nuestros objetivos. Ninguna otra fuerza del comportamiento humano resulta tan poderosa como las Creencias.


 
¿QUÉ PODER TIENEN LAS CREENCIAS?

Establecen el estilo y calidad de vida, siendo nuestra realidad el reflejo de lo que creemos y para transformar o cambiar esta realidad debemos alterar o romper las creencias que la crearon.
Nuestro cerebro sencillamente, se limita a hacer lo que creemos:
“Tanto si crees que puedes hacer una cosa, como si crees que no puedes”, tienes razón.

Ocurre que lo que una persona cree, lo que juzga posible o no, en gran medida determina lo que es capaz de hacer y crear o no. Si envía a su sistema nervioso mensajes que limiten o supriman su capacidad de hacer algo, no podrá hacerlo; si por el contrario, envía mensajes que reflejen la convicción de que lo puede hacer, estos transmitirán a su cerebro la señal para que produzca el resultado deseado.

En un estudio realizado descubrieron siete creencias, que capacitan a las personas para emplear afondo sus recursos:
1.      Todo ocurre para mi bien.
2.      No hay fracasos, sólo resultados.
3.      Yo soy responsable de mi mundo.
4.      No es necesario conocer de todo para poder   servirse de todo.
5.      El trabajo es un juego, un reto.
6.      No hay éxito duradero sin una entrega personal
7.      Nuestros mayores recursos, son nuestros recursos humanos.


 
¿EN DONDE SE ENCUENTRAN ALMACENADAS LAS CREENCIAS?

Las Creencias se encuentran almacenadas en la Mente Inconsciente, es decir en donde no nos damos cuenta, en la parte de la que no somos conscientes. Estas creencias inconscientes, están vinculadas a cosas tan diversas como sufrimiento y felicidad, éxito y fracaso, abundancia o escasez, salud o enfermedad, e incluso nuestra esperanza de vida. La mente inconsciente es más rápida y grande que la mente consciente y almacena y es responsable  de hasta el 90% de nuestra actividad diaria.
 
¿COMO FUERON ALMACENADAS EN NOSOTROS LAS CREENCIAS?

En primer lugar fueron transmitidas e insertadas desde antes de nuestra gestación, por nuestros padres, abuelos, bisabuelos; y también por nuestra sociedad y entorno.
Los estudios hasta el momento, han demostrado que, hasta la edad de siete años, nuestros cerebros se hallan en un estado de hipnosis o de ensoñación, en el que la mente absorbe todo lo que puede absorber de su entorno. 

Literalmente absorbemos todo como esponjas, sin filtros que nos digan lo que es verdad o no. Para nosotros todo es información y grabamos y almacenamos todo.
De tal manera, que no puede sorprendernos que las creencias de otros se conviertan en el fundamento de lo que consideramos verdadero con respecto a nosotros mismos y al mundo. Desde las veces que se nos dijo que éramos capaces de hacer cualquier cosa hasta las veces que se nos dijo que éramos incapaces de lograr algo. Resulta fácil ver cómo los puntos de vista de otros se van convirtiendo en nuestras creencias.

 
PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR SOBRE LAS CREENCIAS:

  ¿Y si estamos viviendo nuestras vidas a través de falsas limitaciones y suposiciones incorrectas que otros han generado a lo largo degeneraciones, de siglos o incluso de milenios?

 Si nuestras vidas se basan  en lo que creemos, ¿qué sucedería si nuestras creencias están equivocadas?
Si las creencias son tan poderosas, y si todos tenemos este poder dentro de nosotros, ¿por qué no sabemos que lo tenemos?  ¿por qué no lo usamos cada día? ¿por qué no creamos lo que verdaderamente queremos?

Dar respuesta a estas preguntas, nos permite empezar a tomar conciencia sobre ellas, sus implicaciones y su impacto en nuestra vida. 

 Yo en lo personal pienso que para creer necesitamos mantener cuatro palabras sanadoras en nuestro presente; Lo siento, Perdóname, Te amo, Gracias.