lunes, marzo 31, 2014

Venezuela muere, tu callas


Los Hechos:
Los estudiantes de Venezuela llevan rato en la calle, protestando y manifestando sobretodo por la indiferencia que tiene a más de uno viviendo en la nebulosa. La inmensa mayoría de venezolanos no tiene ni idea de lo que está en juego, así como el centro cárter dijo hace años "en Cuba no hay dictadura" Insulza dice en nuestro presente que "no hay suficiente razones para activar la Carta democrática" considero que en ocasiones como esta la ayuda internacional estorba, internacionalmente estamos tan extrapolados por la visión que tienen del país, que Insulza dijo eso pero en los EEUU van a tomar medidas hacia el régimen (económicamente hablando).
Di mi opinión con respecto a la imagen, y recibí un "bajale 2" que a mi parecer no hace sino seguir propiciando la censura de las opiniones que en Venezuela ya es bastante. 
Con ese papel podría poner a madurar muchos huérfanos de cerebros.
 
Lo que no sabemos:

En estas semanas han proliferado tantas imágenes que no se sabe ni origen ni procedencia, de militares que dicen que aguantemos, que pronto el país verá la luz, lalala lalala etc, etc, etc, y me pongo a pensar sí eso es cierto, (imágenes) si han habido tantos venezolanos asesinados (el dolor de sus familias no es ficticio) desde el primer caído ya era razón suficiente para dejar en claro su posición (militares institucionales), o al menos con las 25mil muertes violentas de 2013, o con la invasión de los cubanos, con saber que este régimen les regala nuestro petróleo, que los cubanos tienen todo el conocimiento de todos nuestros documentos de identificación o con ver la inmensa movilización de tanquetas militares por todo el país, en vez de dejarle el peso de una acción contundente a los estudiantes desprovistos de armas pero con la firmeza y decisión de dar la cara que ninguna de esas foto ha hecho. Lo que tampoco sabemos es si así como el régimen compro a la GN a la pn y a los colectivos, no sean ellos precisamente los únicos que van a salir de los barrios, no a reclamar sus derechos, salen a matar y asesinar con todo el que les ponga resistencia. Que sea precisamente ese colectivo que no le interesa quien estudie, o quien progrese, el odio que sembró chavez en 15 años lo cosechan los venezolanos cada vez que mueren asesinados por protestar y desconocer a este régimen como lo consagra el Artículo 350 de la Constitución de Venezuela que resulto ser una Biblia más, cada quién le da la interpretación que quiere.

El presente:

Es claro, el régimen de los Castro no va a dejar el poder ni a maduro ni a diosdado, el cuento de la gallina de los huevos de oro (petróleo) es verdad y se cumple actualmente en Venezuela, la destrucción del país ha llegado a niveles donde la explosión social tomara proporciones desconocidas, maduro y diosdado son lo peor que le ha pasado a Venezuela, algunas veces creo que a chavez lo mataron los cubanos, por negligencia pero lo mataron y ahora está mejor muerto que vivo, maduro es más dócil a las órdenes de los castro y les entrega nuestras riquezas porque su pago es mayor, se cree el cuento de que por mérito propio es presidente del país con las mayores reservas de crudo del mundo. No creo que los militares hagan algo contundente, con el dólar como está va a ser fácil seguir comprando silencios y los asesinos de a pie tendrán su pago justo, un fin trágico, como las víctimas de sus acciones.


El futuro

Ahora cualquiera que cambie el sentir del venezolano tiene tres opciones:
Convertirse en líder
Convertirse en pitonizo
Calarse la burla del venezolano y esta opción es la más perdurable en el tiempo.
Esto va pa'largo, veremos más violencia, más escasez, más militares en la calle, lo peor no ha llegado, el régimen seguirá sacando a la GN pn y colectivos a masacrar, mientras se cocina el mejor momento para un gasolinaso. Es como poner a escoger al venezolano: te aumentó todo, te pongo a ganar nada pero no toco tu casa ni tus bienes "por ahora" obvio que el descontento social seguirá e irá en aumento, entonces y sólo entonces creeré que la primera imagen se hizo accionar. 


sábado, marzo 15, 2014

3000 sillas vacías para siempre


3000 puestos de trabajos perdidos
3000 profesionales ausentes
3000 ideas sin escuchar
3000 venezolanos que dejaron un hogar

3000 historias olvidadas
3000 alegrías sin escuchar
3000 velitas que se apagaron
3000 cumpleaños sin celebrar

3000 voces en el aire
3000 amores inconclusos
3000 hombres y mujeres
3000 niños y adolescentes

3000 muertes innecesarias
3000 adiós para siempre
3000 esperanzas sepultadas
3000 corazones perdidos

3000 manos vacías
3000 recuerdos imborrables
3000 vidas en tristeza
3000 que se fueron al olvido

jueves, marzo 13, 2014

Carta Abierta a los Militares de Venezuela.

La lucha por Venezuela ahora más que nunca tiene que ser una lucha personal, no por nuestros intereses personales.



Viendo a #Venezuela desde aquí MexicoDF donde vivo (y donde también los extraño) desde hace 9 años, con un eterno nudo en la garganta que se suelta por mis ojos humildemente estoy apelando a los Militares Constitucionales de #Venezuela a los militares de mi familia, a mi Papa, a mi hermano, a mis cuñados: entiendan que a nadie le gustaría que lo llamen en mitad de la noche para recibir una espantosa noticia pero no todo lo que hace y defiende el régimen es lo correcto o lo mejor y menos sabiendo e ignorando las marramucias que están haciendo los cubanos en nuestra patria. No hay pasajes para ir a #Venezuela no todas las aerolíneas están volando para allá y las que lo hace nos sacan los ojos. Si matan a mi mama y a mis hermanas por reclamar nuestros derechos eso también significa que a ustedes no les importa la familia, ni la propia ni la ajena ni el país, ni las madres que no saben dónde o cómo están sus hijos o las que injustamente los enterraron, ni la cantidad de estudiantes que ha matado el régimen, y les vale madre que no sean sus nietos ni sus hijos ni sobrinos, si ustedes que son constitucionales, que juraron y besaron nuestra bandera, ustedes que dicen respetar la constitución y sus leyes no quieren hacer algo al menos quítense el uniforme, pidan la bajá y defiendan al país como civiles porque las mujeres de #Venezuela, las mujeres de mi familia son las que tienen la voluntad de salir y defender lo nuestro: #Venezuela sí dejan morir nuestra democracia, si entregan nuestra riquezas a #Cuba entonces #chavez no murió, ese hombre sigue vivo en TODOS ustedes y en quienes siguen matando a Venezuela y a los venezolanos #venezuelasos #bastadeviolencia #venezuelanoestasola #venezolanossomostodos #nichavezvivenimadurosirve #fuerzavenezuela #nomasviolencia #lejosperopendiente #sosvenezuela #terrorismodeestado #venezuelamueretucallas #fdelrinconcnn @cnn @fdelrinconcnn

CHL 
MexicoDF marzo 12-2014
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Carola315 Instagram

miércoles, marzo 12, 2014

Venezuela... así te leo

No puedo mirar ni escuchar ese hombre quien dijo dormir como bebé cuando una periodista le pregunto como dormía.

Por mi salud mental no lo veo, me tapó la cara o bajo el volumen, no puedo y menos a un mes de declararse como el verdadero tirano que es. Con este terrorismo de estado a millones de venezolanos dentro y fuera del país si nos duele y nos importa mucho nuestra Venezuela. 
Quien AMA a Venezuela, quien nació en Venezuela, quién quiere a su patria, quién se declarase como hijo de Venezuela 
(no de chavez) se le hace imposible en estos momentos dormir como bebé

lunes, marzo 10, 2014

Doris y Marco Aurelio


(Tomado de rmtf usuario de Instagram)

Doris ha perdido 10 kilos en 26 días. Son los 26 días que lleva Marco Aurelio Coello, su hijo de 18 años y estudiante de quinto año de bachillerato, privado de libertad. En un baño y esposado, un funcionario del CICPC le puso a Marco Aurelio una pistola en la cabeza y le dijo “Te vamos a matar. Te vamos a sembrar: di que tú quemaste esas patrullas”. Marco Aurelio lo negó y así logró que todo empeorara. Lo envolvieron con tirro y una colchoneta de goma espuma. Entre cinco funcionarios le dieron golpes, patadas, amenazas. “Firma aquí. Di que tú incendiaste eso”. 
El mismo funcionario, impotente ante la negativa, lo rocío con gasolina. Con dos cables le aplicaron descargas eléctricas que lo desmayaron, hasta que apareció alguien que dijo “No lo maten aquí. Aquí no, aquí nos pueden ver”. Entonces a manera de entretenimiento los funcionarios jugaron a pegarse corriente, entre ellos. 48 horas pasaron desde de la detención de Marco Aurelio hasta que pudo ver a un abogado. Siempre estuvo incomunicado. 

Marco Aurelio fue por primera vez a protestar en una marcha el 12 de febrero. Fue con un amigo y la mamá del amigo. En Parque Carabobo se quedó solo y atrapado entre los manifestantes y funcionarios policiales con escudos. En un acto de ingenuidad, intentó buscar protección con las fuerzas del orden. Una bomba lacrimógena le cayó en la cadera. Aturdido y asfixiado perdió la capacidad de reconocer lo que sucedía alrededor y terminó en el piso. Cuando logró recuperarse se dio cuenta de tres cosas: no sabía cuánto tiempo había pasado, lo estaban esposando y veía como ardían unas patrullas del CICPC. Marco Aurelio, el hijo de Doris, no está solo. Seis jóvenes en total permanecen junto a él en esa condición. Sin conocerse antes, han estado unidos en el mismo espacio. Confinados. La casa de Doris no está desordenada pero es evidente que dejó de ser prioridad hace días. El cuarto de Marco Aurelio intacto, la cama tendida, no hay ropa que lavar. Un camión pequeño llega con un sofá recién tapizado. El antes tan esperado sofá ahora luce tan fuera de lugar… Por momentos, Doris pierde la fe. Solo por momentos. 

Doris Morillo de Coello, 50, Abogado.

domingo, marzo 09, 2014

Mama.

"Ser mama es el único título que se otorga primero y luego se cursa la carrera que no termina nunca"
Anónimo.


Ningún niño del planeta tiene que pasar por algo así, crecer sin la presencia y el amor de su madre por conflictos bélicos. 
La niña de la foto dibujo a su madre quien fue asesinada en Siria, extrañaba sus abrazos, dijo.

Al resto de las mujeres del planeta, las que hoy celebramos nuestro día, 
a las madres solteras y sostén del hogar, a las que aún siendo niñas cambian sus muñecas para convertirse en madres, 
a las que por razones que no logro comprender dan a sus hijos en adopción, (yo no podría)
 
A las mujeres que no les crecio la barriga y les creció el corazón esperando y criando hijos que no parieron.

A las madres que tienen millones de Besos, abrazos y Te Amo atragantados en el corazón porque sus hijos están desaparecidos o secuestrados. 

A las que injustamente les toca enterrar a sus hijos. 

A las mujeres que esperan la maravillosa noticia "vas a ser mama".

A las que con sus sueños en sus vientres ven irse a sus retoños y aún así no pierden la esperanza de ser madres.

A las que no pueden tenerlos y su esperanza las hace rodearse del amor de los hijos ajenos.

A las madres que mueren sin haber conocido a sus hijos, 

A los hombres que también son madres...

A la abuela, a la tía, a la hermana que también son madres.

A la amiga que sin tener alguna experiencia le tocó cuidar a un niño.

A las mujeres que conozco que el ser madres les ha cambiado la vida. 
A mis hermanas 
A mi mama
A las abuela que no conocí.

A las Vírgenes Marías de todo el mundo cuyas historias nos acercan al Amor, la Bondad y misericordia de Dios. 

A todas y cada una de las madres de Venezuela, a las que tienen a miles de hijos ajenos en sus oraciones.

A mi, porque Avril Sofia hace que el agradecimiento sea mi pan de cada día.

Y a todas las mujeres que son madres en potencia.
Sin importar la edad, ser mama hace "contemporánea" a todas las mujeres del mundo y por eso nunca estaremos solas. 
Este día no sería igual si no somos rodeadas del amor de los hijos.
Feliz día. ❤️

Querer de lejos

Los que nos fuimos no podemos dejar de pensar en los que se quedaron. Es extraño, pero el habernos ido nos acercó aún más a nuestro país de origen. En esto pienso cuando veo a tantos venezolanos en esta ciudad de exilios. Se fueron de Venezuela, pero Venezuela no se fue de ellos.

 

“¿Qué sabes de Venezuela?” me preguntan, cuando ellos saben mucho más que cualquiera. Tienen los ojos rojos y ojerosos, la mirada en otro país. Se pasaron la noche en Twitter, en Facebook, en Instagram, viendo los videos de la Guardia Nacional Bolivariana disparando a jóvenes indefensos, en edificios, abusando, pegando con cascos en la cabeza de sus detenidos, juntándose hasta seis uniformados para arrestar a una sola mujer venezolana.

 

Rompe el corazón escuchar la indignación de la valiente madre del estudiante a quien violó un guardia con el cañón de su rifle; o el relato de Cesar Cegarra, quien llevaba en una moto a la reina de belleza, Génesis Carmona, antes de que ella muriera por un disparo en la cabeza; o a la mujer cuya hija fue asesinada por un escopetazo en plena cara; o a la que abraza en la morgue el cadáver aún tibio de su hijo; o las lágrimas impotentes del actor Wilmer Valderrama en Los Angeles, tan lejos pero tan cerca.

 

Miami, esta ciudad donde todos venimos de otro lugar, tiene una gigantesca capacidad para absorber el dolor. Durante 55 años ha aguantado el dolor de los cubanos que aún no entienden por qué América Latina quiere ser amiga de sus dictadores. Miami recibió después a los centroamericanos que huían de sus guerras y su pobreza. Luego a los colombianos que dejaban la violencia de sus Escobares. En intervalos han llegado mexicanos y sudamericanos que querían al menos una noche sin pensar en el robo, en el secuestro, en el desempleo, en el último ex presidente millonario, en la arrogancia de los poquitos que tienen tanto y no saben compartir. Los últimos en llegar – ¡Bienvenidos! – han sido los venezolanos.

 

Y los que llegamos antes los abrazamos con solidaridad; ya pasamos por lo mismo y sabemos que no es fácil. Los venezolanos duermen con el televisor prendido, escuchando los inteligentes argumentos de Jaime Bayly contra cualquier dictadura, analizando hasta el último detalle de los que dijo o no dijo CNN en Español y esperando, casi como un rezo, las noticias de las 11 de la noche. Nunca apagan el celular; esperan con ansia la llamada que diga “todo se acabó” o, con aprehensión, la de un familiar que fue robado, golpeado, vejado. Los de aquí siempre están pensando en los de allá. Pero despertamos y el monstruo sigue ahí.

 

A veces -me lo dicen- los venezolanos se sienten culpables al ir al supermercado o a la farmacia y darse cuenta que todo lo que sobra aquí hace falta allá. Han hecho de “Doralzuela” y “Westonzuela” sus nuevos barrios en Florida, donde nadie tiene que hacer una “guarimba” para bloquear las calles y evitar el paso de los “colectivos”, esas milicias represoras de Maduro. Maduro no es, siquiera, una mala copia de Chávez. Pero el recuerdo de cómo Chávez aplastó en 2002 una manifestación masiva contra su gobierno en Caracas, causando la muerte de 18 personas, todavía está fresco en la mente de muchos venezolanos. El recuerdo de la policía abriendo fuego contra un grupo de estudiantes que protestaban contra el gobierno de Maduro quedará también grabado en su memoria. Y la situación está empeorando: Diecisiete personas han muerto en la violencia de los días siguientes.

 

Un presidente que mata a sus estudiantes no debe ser presidente. Pero hay un cómplice: el silencio internacional. Los dirigentes de otras naciones no parecen estar muy preocupados por lo que está ocurriendo en Venezuela. A veces pareciera que el mundo borró del mapa de Venezuela. Por eso los venezolanos se sienten tan solos. Imposible saber qué va a pasar. Pero a muchos ya nos pasó. Veníamos por un año y nos quedamos. Yo llevo 30. Y mientras tanto, seguimos en Miami. No se los queremos decir, pero ya lo hemos visto antes. Esto siempre les pasa a los que están condenados a querer de lejos.

 

“¿Qué sabes de Venezuela?” vuelvo a escuchar.


(Jorge Ramos - periodista Univisión noticias)

sábado, marzo 08, 2014

Estoy con los muchachos


(desconozco el autor pero describió muy bien cómo me siento)

Estoy con los muchachos, miro cantidades de fotos, ellos, los
muchachos, su furia, su ira, su inconformidad, su rabia, ¿y por qué no?, su poquito de odio, su gramo de violencia. No son santos, ni rezanderos, ni civilistas, ni poetas. Son eso, muchachos. No están hechos de razones, sino de corazones, sus ojos encendidos de tanto humo verde, la piedra en la mano, la china estirada y calculada, la botella de cerveza hecha de trapo y gasolina, de trapo y Kerosene, botellita ingenua que escupe fuego contra balas. Igual, estoy con los muchachos. 

Con esa muchacha que no pasa los 20 y le hace una gran puñeta a la tanqueta, con esa que abraza al Guardia tratando de ablandarlo para que no le dispare, con ese que le pinta una paloma con brazo tatuado de guerrero, como si la grosería derrumbara la escopeta, con la que saca el violín y toca el himno nacional, como si la Guardia la fuera a entender. 

Yo estoy con los muchachos, con su megáfono y su resistencia, su guarimba y su desobediencia, con los que se escapan de las madres, que ya no pueden atajarlos en las casas, los muchachos que hicieron de la calle su campo de defensa. Con los muchachos que se empecinan en despertar un país dormido que solo se lamenta, un país lleno de verbo, país sin paz, respeto ni tolerancia, de los sumisos que actúan como si todo estuviera bien " aquí todos somos felices", de la conferencia, del dialogo por un lado y la represión, PNB, GNB, tanquetas y bombas por el otro. 

(agua para los muchachos)
Yo estoy con los muchachos, olvidé para qué sirve el verbo, pero se que aquí ya no sirve de mucho. Los muchachos que me recuerdan que aún no estoy muerta, que este país es mío, que este país nos merece. Estoy con los muchachos, que a medida que van pasando los días y las semanas, me convenzo de que no están equivocados, como muchos venezolanos tampoco. 

Estoy con los muchachos que lloran en la noche calladitos, que se soban los moretones y entierran a sus muertos. Estoy con los muchachos, inocentes, ingenuos, luchadores, soñadores, quizá porque tuve 20, quizá por vergüenza de dejarlos solos,no sé, por no ser irresponsable, por mi pequeña cuota de odio, porque creo en las conquistas,no en las regalías, porque soy como ellos, soñadora, bravía, o simplemente porque no me da la gana de dejarle mi país al invasor extranjero!!  

Porque me CANSE, porque soy madre y porque soy Venezolana, porque la brisa de Venezuela esta cansada de ondear banderas extranjeras, porque amo a mis hijos y a mi familia, porque no creo en diálogos de palabras huecas y  vacías, porque no creo que las ideas se combatan con balas, porque no creo que los poderes deban estar secuestrados por el estado, porque no creo en las instituciones, porque creo en la gente, porque tengo fe de que algún día volveremos a vivir como hermanos, por esa y mil razones mas, estoy con mis muchachos, porque también los siento míos, porque yo también tuve veinte años!!

miércoles, marzo 05, 2014

Venezuela en el corazón

Si alguien llegase a preguntar, donde queda Venezuela? Que la respuesta sea sencilla: en el pecho, en mi corazón.


Repost from @rmtf (Instagram)



“Le tengo miedo al momento en que se acaben los novenarios, las llamadas y la prensa pierda el interés. Al momento en que yo tenga que volver a levantarme temprano a recordarla. Este dolor no va a pasar nunca”. Saúl, el padre. Pa, como le decía Geraldine. 

Geraldine jugaba fútbol sala, posición delantera. Pero la Guardia Nacional le llegó de sorpresa por la retaguardia, con las motos y sus luces apagadas, el miércoles 19 de febrero en Tasajal, Valencia. La manifestación era a dos cuadras de allí. Ella estaba frente a su edificio, caceroleando. Hubo un disparo, eso la advirtió. Intentó escapar y se cayó. Vecinos cuentan sobre dos guardias. Uno le dijo al otro “¡Dispárale!” y ese otro se negó. Entonces el de la voz de mando le disparó a Geraldine en el piso con una escopeta de perdigones. Al rostro. A un metro de distancia. Delgada, espigada, deportista, dicharachera, estudiante de Citotecnología de la Universidad Arturo Michelena, 23 años, “la bujía de la familia”, entró a la emergencia de la clínica diciendo “Apúrense, háganlo rápido, que siento que se me quema el cerebro”. 

El disparo fue al ojo derecho, pérdida inmediata. El izquierdo tampoco se salvaría, aclararon después los médicos. El daño cerebral fue irreparable. Geraldine pasó por dos cirugías. La segunda tomó ocho horas. Esa noche fue la más larga de la vida de Saúl. Entre las barricadas y una sensación de toque de queda no oficial, logró llegar únicamente hasta la mitad del camino. 


Tuvo que esperar al día siguiente para poder estar con su hija. El sábado 22 de febrero a las 12:35 pm, frente a su madre, un cura y Saúl, Geraldine fue desconectada. Saúl tenía esperanzas de ver a su única hija recuperada. “Me quitaron todo. Ya no tengo nada”, dijo después, durante un rosario. La casona de más de cien años de la mamá de Saúl es el lugar donde Geraldine contaba chistes malos, de esos tan malos que al final hacían reír. 


Hoy toda su familia, la de piel y la de sangre, agradece cuanto Geraldine les hizo reír. 


Saúl Moreno, 55, bienes raíces, padre de Geraldine. #sosvenezuela #venezuela


(Dios haya recibido a Geraldine con ella vestida de toga y birrete, recibiendo su título profesional de manos de El, que mientras la haya dejado hacer todos los goles que no podrá hacer jamás los ángeles la escuchen atentos y sin parar de reírse por todos los chistes malos que ella les cuente)


QEPD.